ESTA VEZ LE TOCO AL FUTBOL.
HAY LES DEJO UNA BREVE RESEÑA HISTORICA, DE UN GRAN PERSONAJE EN LA HISTORIA DEL PUERTO.
EL SEÑOR MARINO KLINGER, TAN FAMOSO QUE NUESTRO ESTADIO TIENE SU NOMBRE...
Marino Klinger Salazar
Tuesday, 16 de June de 2009
Marino Klinger Salazar, excepcional centro delantero, nacido el 7 de mayo de 1937 en el puerto de Buenaventura y
profesional de la odontología a partir del 7 de diciembre de 1967 en la Universidad Javeriana de Bogotá.
Este hombre de 1,69 metros de estatura y 68 kilos de peso, en el mejor momento de su actividad, conformó al lado de
Guillermo Mendoza, Delio Gamboa, Juvenal Andrade y Alberto ‘Cóndor’ Valencia, alineación básica, una
línea ofensiva inolvidable en su época.
Curiosamente Marino Klinger, ya como figura de gran prestigio a nivel nacional e internacional, no se vinculó a ninguno
de los tres equipos del Valle del Cauca, caso Boca Juniors, aún vigente en la Dimayor, América o Deportivo Cali.
Encaminó sus pasos a Bogotá, concretamente a Millonarios, donde llegó el 11 de noviembre de 1957, procedente del
conjunto Oro de Buenaventura. De la mano del técnico Gabriel Ochoa Uribe, salió por primera vez campeón, en 1959.
Allí perduró hasta el 28 de febrero de 1967, jugando buena parte de ese tiempo al lado de su paisano de infancia, el
también porteño ‘Maravilla’ Gamboa. En ese lapso conoció cuatro títulos más en forma consecutiva, 1961
a 64, además de hacer parte del elenco ‘Embajador’ a la primera versión de la Copa Libertadores de
América, en 1960, teniendo compañeros de la categoría de ‘Cobo’ Zuluaga, Rubén Pizarro,
‘Pibe’ Díaz, Rodolfo Michelli, Carlos Alberto Bolla, etc.
En el Estadio Nacional de Santiago de Chile contribuyó, con dos dianas, a la goleada que el cuadro colombiano propinó a
Universidad de Chile por 6-0, en el primer partido ‘copero’ de un equipo colombiano en tal torneo. Un año
más tarde, en el estadio de Arica, también en Chile, anotó a los 31 minutos del tiempo final, el histórico gol del empate a
cuatro goles frente a la Unión Soviética, resultado que aún es leyenda en nuestro balompié.
Luego de dos años de ausencia retornó a la Copa Libertadores, pero ya en las toldas de Independiente Santa Fé,
equipo al cual se vinculó en la primera semana de marzo de 1967, haciendo una vez más dupla con Delio Gamboa y
bajo la conducción del médico Ochoa Uribe.
Doce días después de haber cumplido los 38 años de edad, tiempo para el cual ya había dejado el balompié como
profesión y estaba dedicado por entero a la odontología, Marino Klinger Salazar, posiblemente el mejor centro delantero
vallecaucano en muchos años, pereció trágicamente en la madrugada del lunes 19 de mayo de 1975, cuando el
Renault-4 de placas NB-1303 que conducía se precipitó a las aguas del río Cali, a la altura del barrio Calima. Según
dictamen del médico forense Hernando Espitia, el futbolista murió por asfixia en el lecho de un río inferior a un metro de
profundidad en tal sector.
Después de algo más de tres décadas, el recuerdo de Marino Klinger Salazar está vigente y el balompié nacional y
vallecaucano sigue clamando por un hombre de sus ejecutorias.
Jul 29
11:36 PM